La pandemia demostró que en Bolivia existe una brecha digital. Los habitantes de los municipios del área urbana se vieron limitados a falta del acceso a Internet y preocupados porque decenas de actividades se realizaban por esta vía.
El acceso cada vez más amplio a Internet, el masivo uso de redes sociales y la digitalización de servicios públicos y privados está estrechamente ligado al uso de datos personales.
Acceder a Internet es un derecho humano, así lo dictaminó la Organización de las Naciones Unidas el año 2011. En Bolivia la Constitución también reconoce este derecho en el artículo 20.